martes, 6 de noviembre de 2012

Taller de autor

El pasado miércoles 31 de octubre la poeta Juana Castro visitó la Universidad de Alcalá. Os dejo un enlace a su página web, en la que podéis ver su biografía, obras y todo lo referente a su mundo literario.
En la charla la acompañó la ensayista y también poeta Noni Benegas, que llevó la charla a través de preguntas, como si se tratase de una entrevista. El motivo de la charla fue la presentación de su nueva obra: El peso de la heredad, una antología.
Para comenzar la conferencia Noni hizo una breve introducción, seguidamente Juana Castro nos narró algunas de sus experiencias que le habían llevado a escribir y a terminar donde ha terminado. Lo cual pone de relieve el carácter autobiográfico de sus escritos. Ella misma, como en alguna entrevista he podido constatar se considera una feminista, de hecho afirma, que sería feminista aún sin saber que es lo que significa. En una de sus historias basadas en su experiencia nos contó lo extraño que era que una mujer recibiese una buena educación, cosa en la que su madre insistió mucho; quizás debido a esta situación y el machismo que se respiraba en la época haya hecho que Juana se considere a si misma como una feriente feminista.

En cuanto a su trayectoria cabe destacar que Juana en un primer momento quería escrbir narrativa, sin embargo se decidió por la poesía, debido a, según ella, los efectos terapéuticos que tiene, lo considera una ayuda a su vida en momentos difíciles y afirma que la poesía es la que puede ayudarte a evitar ir al psiquiatra.

La conferencia continuó con preguntas de Noni repasando su trayectoria literaria y personal, que Juana contestaba con gran maestría y sencillez, sin ningún tipo de reparo. Una buena conferencia.

Os dejo con un poema suyo:


De la lonja

No te amaré mañana. He aguardado
tantos días desnuda, con tu nombre
grabado entre las cejas, que olvidé
los inviernos, el azul y las rosas.
Ciertamente, habría de ser negra
la piel negra del perro que amordazó
mis piernas y fue lenta, hacia dentro
vistiendo de parálisis la gallarda
evidencia del hombro. Hoy he visto
que tan sólo milímetros le restan
a los hilos del túnel. Pero existe el remedio:
Mañana, cuando tú te despiertes,
encontrarás el lecho bañado con mi sangre.
Un panal de uñas rotas, y tal vez
una pluma deshojada en la lucha.
No debes sorprenderte. Habré ganado
en el instante último mi guerra.
Con un ala perdida junto al cielo
y la llave morada de los labios, estaré,
torpe y triste, otra vez aprendiendo.
Mas debe ser así, pues que la libertad
hermana es gemela de la muerte.

 





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